Investigadores del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) realizaron el estudio.
Investigadores del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) detectaron en un estudio una alta presencia de arsénico en el agua de la región. Los resultados se expusieron en el marco del Society of Environmental Toxicology and Chemistry Latin America (SETAC) que se desarrolló en Montevideo, Uruguay.
Esto afecta tanto a Villa Nueva como a Villa María.
El estudio detectó la presencia de arsénico en el 100% de las muestras de agua subterránea con concentraciones que oscilaron entre 4,5 a 498 microgramos por litro. En tanto que en las muestras de leche, más del 70% de los establecimientos monitoreados arrojaron concentraciones de entre 7,4 a 470 microgramos por litro.
Así, la alta concentración de este metal en una determinada región puede traer aparejada, entre otras cosas, enfermedades endémicas en la población como lo es el Hidroarsenismo Crónico Endémico Regional (HACRE). Esto puede producir diversos efectos en la salud humana, tales como alteraciones en el sistema nervioso central y enfermedades cardiovasculares.
En lo que respecta a la Provincia de Córdoba, diversos estudios demostraron que las características geológicas de la región favorecen la presencia de arsénico en aguas subterráneas y es por esto que, desde el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica vienen trabajando concretamente en el relevamiento de la llanura pampeana, buscando determinar los niveles de concentración de este metal, tanto en aguas subterráneas como en leche bovina cruda que se produce en los tambos del sector.
En este sentido, el grupo que dirige la doctora Carolina Morgante, no solo ratificó la presencia de arsénico sino que también reveló que el mismo arroja concentraciones superiores a los límites permitidos por normativas nacionales e internacionales.
Fuente: El Diario del Centro del País.