Tal como se hace cada año en la ciudad, una multitud de representantes de las distintas comunidades se reunieron en Villa Nueva para celebrar la fecha.
La Comunidad Boliviana en Villa Nueva y la región, homenajeó el sábado pasado a la Virgen de Urkipiña, patrona del país del altiplano. Tal como se hace cada año en la ciudad, una multitud de representantes de las distintas comunidades bolivianas se reunieron en Villa Nueva para celebrar la fecha.
La actividad se realizó el sábado 26 en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario. Allí se partió en procesión, bailando caporales, hasta el campo Peñaloza, en donde se realizó la fiesta en honor a la virgen.

"Jaqaypiña urkupiña, urkupiña", dicen que dijo la pastorcita al pueblo que la acompañó a ver a la "mamita y su hijo", que jugaban en el arroyo con ella cada tarde.
Lejos está Villa Nueva de aquellos cerros, en donde el cielo queda más cerca. Pero cada año, varios centenares de inmigrantes del altiplano homenajean a su patrona, y por unas horas al menos, están más cerca de su lugar.
Se estima que alrededor de 500 inmigrantes bolivianos viven en la zona, más de la mitad votó en las últimas elecciones presidenciales. Muchos de ellos, un gran porcentaje, tienen hijos nacidos aquí, que estudian, trabajan, consumen, desarrollan sus vidas en este lugar. Lejos de Bolivia y a más de 2.100 kilómetros de ese Quillacollo, donde nació la leyenda de su Virgen patrona.
Esta celebración busca pedir, y también agradecer; acercar ofrendas a la Divinidad por los dones recibidos y los que vendrán, de acercarse al cielo.
En Villa Nueva, la comunidad boliviana celebró a Urkupiña. Una forma de agradecer, pero también de acercarse a su país, a sus costumbres, de resistir a esa distancia que los separa de su tierra.