Desde el organismo de gobierno se remarcó la importancia de atender las recomendaciones de las autoridades, seguir las indicaciones de la cartelería y del personal desplegado en la zona (bomberos, policía, efectivos de Defensa Civil y bañeros); evitar acampar cerca de ríos y arroyos, y estar atentos al nivel de los cursos de agua durante y después de las tormentas.
PARA LOS TURISTAS
También existen recomendaciones que exceden cualquier límite etario, como por ejemplo para quienes no sepan nadar. En este punto, Vignetta sostuvo: “las personas que no sepan nadar se deben mantener en zonas bajas del río. Tampoco se debe ingresar a lugares prohibidos para nadar ni zambullirse en aguas desconocidas, rocosas o peligrosas”.
Por último, se aconsejó no consumir alcohol porque genera pérdida de lucidez y reflejos, provocando vulnerabilidad en el agua. El mayor porcentaje de ahogados de produce por esta causa.
Las operaciones de rescate sólo las realiza personal entrenado para tal fin. Por lo cual, la mejor forma de auxiliar a quien está en peligro es buscar la ayuda de las autoridades competentes.
En este punto, el secretario de Gestión de Riesgo expresó: “hay que prestar atención a las indicaciones de Defensa Civil, de Bomberos Voluntarios y de las autoridades locales quienes informarán cómo proceder y resguardarse de los peligros”.
Algunos indicios de una crecida es el tono y color del agua. Cuando se torna marrón y trae espuma, ramas, hojas o basura significa que la creciente está llegando.
Se debe proceder a resguardarse en zonas altas y alejarse del cauce; nunca hay que quedarse en piedras o islas ya que el caudal se puede incrementar y quedar aislado o ser arrastrado.
Para quienes vayan a acampar, lo recomendable es realizar la actividad en campings y zonas adecuadas para ello, y siempre hay que tener en cuenta que no debe armarse la carpa en cercanías del río o en zonas bajas. Es recomendable observar con detenimiento la marca nivel de crecimiento del agua que deja resaca en árboles, piedras y alambrados.
A la hora de armar nuestra carpa para descansar y disfrutar de los paisajes, una consulta muy importante es con los lugareños. Ellos son los que transitan a diario las zonas y conocen por excelencia los ríos.