Los trabajos se realizaron en el colegio Bernardino Rivadavia. La mención honorífica se dio en la categoría Ampliaciones y Reformas.
El Estudio Árbol de Arquitectos de Villa María recibió una mención honorífica en un premio organizado por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Córdoba. La distinción "Obra Construida" busca el reconocimiento a los arquitectos que están trabajando, que principalmente construyen y realizan obras.
La obra se realizó en el Jardín de Infantes del colegio Bernardino Rivadavia de Villa María. La mención honorífica se dio en la categoría Ampliaciones y Reformas.
El premio, el reconocimiento se da por varios motivos. Por un lado, es un proyecto que surge en tiempos de pospandemia, donde a través de una necesidad de higiene y seguridad, de circulaciones y de mejorar el flujo de personas, es que a raíz de esto el colegio compra un terreno y encomienda al estudio el proyecto que tiene que ver con reorganizar la estructura circulatoria del jardín, generar un nuevo ingreso y darle una nueva fachada al jardín.

"Al mismo tiempo, el Jardín de Infantes tenía un problema a nivel urbano, que es que generaba mucho tránsito y mucho embotellamiento en un lugar tan céntrico de Villa María como lo es la calle Antonio Sobral", explicaron desde el estudio.
El Estudio Árbol se encomendó en proponer una solución "reciclando" la casa existente donde se compra el terreno, reutilizando algunos de sus espacios y adaptando los usos para un edificio educativo. Al mismo tiempo hicieron una ampliación y generaron una fachada nueva con para el jardín.
Esta identidad cuenta con paneles solares, con recupero de agua de lluvia, con vidrios con aislación, paredes con aislación, ventilación cruzada y la integración de la vegetación junto con la arquitectura.
"La idea era que esta obra no solamente usa sistemas constructivos y estrategias sustentables, sino que las muestra a los chicos. El Colegio Rivadavia, en su currícula, en sus enfoques de enseñanza, busca dar conciencia a los chicos sobre el consumo energético, sobre el aprovechamiento de los recursos y todos los temas que en realidad son temas de agenda global, contemporánea de la arquitectura. Así que la idea fue, de alguna manera, mostrar todos estos criterios y hacerlos didácticos y hacerlos visibles a los chicos", detallaron..
Agregaron: "el mismo tiempo, el proyecto fue un éxito porque, por ejemplo, a nivel urbano logró descongestionar la calle Antonio Sobral, que era una calle que pasa por el centro. Al tener un acceso por otra calle, se logra un impacto a nivel urbano. Después, al mismo tiempo, el edificio tiene innovación en cuanto a los sistemas constructivos".
"Para nosotros, personalmente, en el estudio siempre es un desafío como correr y levantar esa vara, hacer todo un poco más profesional siempre es difícil porque por ahí en ciudades más pequeñas la mano de obra es un poco más limitada y los procesos constructivos también están siempre muy fijos, son variables que por ahí nadie maneja o nadie mueve. Es un esfuerzo realmente grande cambiar a estos sistemas constructivos pero creemos que vale la pena y nos parece que es un poco el futuro de la construcción", concluyeron desde el Estudio Árbol de Arquitectos, que recibieron el reconocimiento.