Representantes de inquilinos y de corredores inmobiliarios debatieron los principales puntos de una normativa que afecta la vida diaria de millones de personas.
A tres años de la sanción de la Ley de Alquileres la disputa entre inmobiliarias e inquilinos se mantiene al rojo vivo.
En medio de la pandemia y con más fuerza en la postpandemia el Congreso de la Nación amagó con avanzar sobre una reforma, que contó con el apoyo del ministro de Economía Sergio Massa, pero el resultado hasta el momento fue nulo por falta de consensos entre oficialismo y oposición.
José Kandalaf, secretario del Colegio Profesional de Corredores Inmobiliarios de Córdoba (CPI), y Maximiliano Vittar, titular de la Asociación de Inquilinos Córdoba, marcaron sus posturas en una discusión que parece lejos de saldarse.
"Es una ley que ha perjudicado a todos por igual, nosotros vemos perjudicados nuestros honorarios, los inquilinos ven alquileres que no pueden pagar y los propietarios ven alquileres que no les rinden en función de la inflación", marcó la cancha Kandalaf.
Sin embargo Vittar matizó este argumento al remarcar que si se toma la inflación acumulada en los últimos tres años y se la compara con el Índice de Contrato de Locación que actualiza en Banco Central, la diferencia es de un 80% en favor del inquilino.
"La libertad de mercado que se plantea al volver a la instancia anterior para la gente que alquila sería peor", aseguró el representantes de los inquilinos en la provincia.
1-Escasez de oferta
Desde el lado de los inquilinos, la escasez es tan grande que a veces demoran entre 3 y 6 meses para conseguir, algo impensado antes de la vigencia de la ley.
2-Duración de los contratos
Con las normas previas, los contratos se hacían por el plazo de dos años y desde que ingresó la normativa, se pasó a 3 años.
Por un lado, los propietarios sostienen que es mucho tiempo para fijar condiciones en el siempre volátil escenario macroeconómico argentino, lo que desincentiva poner los inmuebles en alquiler.
Mientras que para los inquilinos, por el contrario, la duración de tres años da por un lado un poco más de previsión y tiempos más amplios antes de pensar en la renovación o la mudanza, pero también han sabido sufrir la rigidez de esos contratos.
3-Método de ajuste
Sólo en CABA desde julio de 2020 a la fecha los valores de los alquileres subieron más de un 320% y en Rosario, por ejemplo, más de un 330%, y en Córdoba, un 325%; el drama está presente en todos lados.
4-Escasa rentabilidad
Según Zonaprop, la relación alquiler/precio asciende levemente y se ubica en 4,47% anual. Se necesitan 22,4 años de alquiler para recuperar la inversión inicial. Este valor se encuentra un 22% por debajo de lo requerido un año atrás.
5-Impuestos e impedimentos
La obligación de registrar los contratos ante la AFIP también ahuyentó a los dueños a no querer alquilar la vivienda. Sostienen que son factores que hacen poco atractivo destinar una propiedad en alquiler.
6-La reacción de los inquilinos
Para hacer un contrato por un departamento de 3 ambientes, la vivienda de una familia tipo, y por el que se pagan a la fecha $100.000 mensuales, se necesitan unos $200.000, cifra que no es fácil de reunir para un inquilino que tiene sueldos que también sufrieron la erosión inflacionaria de más del 103% interanual y aumentos paritarios de tramos que pocas veces logran equilibrar el desfasaje (si es que está en relación de dependencia). Este valor surge de los dos meses de depósito que deberá pagar el inquilino para hacer el acuerdo, que suma $200.000 más otros impuestos que demandan un 15% más.