30.10

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Una jueza creó una inteligencia artificial para reducir los conflictos entre padres separados

Una jueza creó una inteligencia artificial para reducir los conflictos entre padres separados

La iniciativa fue desarrollada por Laura Lucchini, jueza de Familia de Morón, y propone detectar insultos y expresiones agresivas en los mensajes entre exparejas para sugerir respuestas más respetuosas. El proyecto espera la autorización de la Suprema Corte bonaerense para comenzar una prueba piloto y busca priorizar el bienestar de los hijos.

Una propuesta que combina justicia y tecnología busca transformar la manera en que se comunican los padres separados que atraviesan conflictos judiciales. Se trata de una plataforma basada en inteligencia artificial que identifica expresiones violentas en los mensajes, propone alternativas de comunicación y apunta a disminuir las consecuencias emocionales que las disputas entre adultos generan en los niños.

La herramienta fue creada por Laura Lucchini, titular del Juzgado de Familia N.º 9 de Morón, en la provincia de Buenos Aires. El sistema está diseñado para intervenir antes de que los mensajes sean enviados y ofrecer a los usuarios opciones de redacción que permitan expresar reclamos o desacuerdos sin recurrir a insultos ni descalificaciones.

La iniciativa todavía debe recibir la autorización de la Suprema Corte de Justicia bonaerense para avanzar con una prueba piloto. De concretarse, la plataforma podría funcionar como un canal de mensajería para familias involucradas en procesos judiciales de alta conflictividad, como alternativa al uso habitual de WhatsApp.

Cómo funciona la herramienta de inteligencia artificial

El sistema analiza el contenido de las conversaciones y clasifica el nivel de hostilidad de los mensajes en tres categorías: alto, medio o bajo. Cuando detecta expresiones ofensivas o agresiones dirigidas al otro progenitor, advierte sobre el conflicto y propone una versión alternativa con un tono más asertivo.

Según explicó Lucchini, la tecnología permite reconocer tanto la existencia de una situación conflictiva como sus características, para orientar al usuario hacia una comunicación centrada en el problema que necesita resolver.

De esta manera, una persona que quiera realizar un reclamo relacionado con el cuidado de sus hijos puede recibir una sugerencia para reformular el mensaje sin atacar ni denigrar a su expareja.

La decisión final permanece en manos del usuario, que puede enviar la versión sugerida, conservar el texto original o modificarlo antes de transmitirlo. El objetivo no es impedir que las partes expresen sus diferencias, sino evitar que los intercambios cotidianos escalen hacia nuevas agresiones.

Para implementar formalmente el sistema, la magistrada elaboró un protocolo compuesto por 30 artículos. El documento contempla un consentimiento informado que deberán firmar los progenitores y sus abogados, además del compromiso de utilizar la plataforma para las comunicaciones habituales relacionadas con los menores.

Uno de los principales fundamentos del proyecto es reducir la exposición de los niños a las disputas entre sus padres. En situaciones de separación conflictiva, los menores pueden quedar involucrados en discusiones que no les corresponden o convertirse en intermediarios de mensajes entre adultos que mantienen una relación deteriorada.

Lucchini señaló que la propuesta surgió a partir de situaciones observadas durante audiencias judiciales, en las que las familias expresan dificultades para mantener una comunicación funcional incluso cuando deben coordinar cuestiones cotidianas vinculadas con sus hijos.

La jueza advirtió que, en medio de los enfrentamientos, los adultos pueden perder de vista las consecuencias que las discusiones tienen sobre los menores, quienes terminan expuestos a las tensiones familiares.

En ese contexto, la plataforma pretende establecer un canal que ayude a ordenar los intercambios y disminuya la posibilidad de que cada comunicación derive en una nueva confrontación.

Una alternativa gratuita frente a las aplicaciones privadas

Lucchini, quien cuenta con formación de posgrado en inteligencia artificial en instituciones como la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), la Universidad de Salamanca, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Champagnat, también destacó el aspecto económico de la propuesta.

Según explicó, existen herramientas similares en Estados Unidos y Europa, entre ellas la aplicación Nido, aunque se trata de servicios privados que requieren el pago de una suscripción o arancel.

Frente a ese escenario, la magistrada busca que la plataforma pueda ofrecerse gratuitamente a las familias que la necesiten, especialmente a aquellas que no cuentan con recursos suficientes para acceder a soluciones tecnológicas privadas o a tratamientos terapéuticos particulares.

La intención es que el acceso a una comunicación más ordenada no dependa de la capacidad económica de cada familia y que la herramienta pueda incorporarse como un recurso complementario en los procesos judiciales.

 

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