Cada 11 de mayo se celebra el Día del Himno Nacional Argentino, una de las canciones patrias más importantes del país, reinterpretada a lo largo de los años por artistas de todos los géneros.
Cada 11 de mayo Argentina celebra el Día del Himno Nacional Argentino, en conmemoración de la fecha en que la Asamblea General Constituyente de 1813 aprobó oficialmente la canción patria compuesta por Vicente López y Planes y Blas Parera.
Con el paso de los años, el Himno trascendió los actos escolares y oficiales para convertirse también en una pieza reinterpretada por grandes figuras de la música argentina, que llevaron la canción patria a distintos estilos y generaciones.
Una de las versiones más recordadas es la de Charly García, incluida en su disco Filosofía barata y zapatos de goma de 1990. En su momento generó una fuerte polémica y hasta denuncias judiciales por presunta “ofensa a los símbolos patrios”. Sin embargo, con el tiempo se convirtió en una de las interpretaciones más emblemáticas y populares del Himno.
También quedó en la memoria colectiva la versión de Mercedes Sosa, quien le imprimió su sello folklórico y emotivo en el álbum Cantora 2, publicado en 2009. Su interpretación es considerada una de las más conmovedoras de la música nacional.
Entre otras reinterpretaciones destacadas aparecen las de Jairo, con una de las versiones más tradicionales; Andrés Ciro Martínez, quien llegó a interpretarlo con armónica incluso en escenarios internacionales; y Gustavo Santaolalla junto a Bajofondo, que realizaron una adaptación electrónica.
La canción patria también tuvo versiones folklóricas, sinfónicas y hasta cumbieras. Artistas como Soledad Pastorutti, Ricardo Mollo, Patricia Sosa y Pablo Lescano aportaron sus propias interpretaciones en distintos escenarios y actos públicos.
Además de su historia musical, el Himno Nacional Argentino guarda varias curiosidades. Originalmente no se llamaba así: primero fue conocido como “Marcha Patriótica”, luego “Canción Patriótica Nacional” y recién en 1847 adoptó el nombre actual.
Otro dato histórico es que la versión original era mucho más extensa que la que se canta hoy. La letra completa tenía varias estrofas con fuertes referencias a la lucha contra España, pero en 1900 se dispuso oficialmente que solo se interpretaran las primeras y últimas estrofas junto al coro, para evitar tensiones diplomáticas.
La primera interpretación pública del Himno habría ocurrido en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson, uno de los espacios emblemáticos de la vida política y cultural de comienzos del siglo XIX.
Más de dos siglos después de su creación, el Himno sigue siendo uno de los símbolos más representativos de la identidad argentina y una canción capaz de unir generaciones, estilos musicales y emociones.