El preservativo es el método más eficaz para prevenir Infecciones de Transmisión Sexual y embarazos no deseados; sin embargo, un elevado porcentaje de personas aún se niega a usarlo.
El Día Internacional del Condón se conmemora cada año el día antes de San Valentín y fue creado en 2008 por AHF para generar conciencia del autocuidado y el uso correcto del condón como la forma más práctica y eficiente de evitar la transmisión de infecciones de transmisión sexual (ITS) como el VIH, la sífilis, la gonorrea o el virus del papiloma humano.
En Argentina sólo el 17% dice usarlo siempre según una encuesta realizada por AIDS Healthcare Foundation (AHF), organización que promueve esta estrategia para evitar 200 mil ITS y 6 mil embarazos adolescentes cada día en América Latina y El Caribe.
Entre los argumentos comúnmente escuchados para justificar el no uso del condón, los hombres suelen afirmar qué son sanos y no es necesario tomar precauciones. Se excusan en que no sienten lo mismo con y sin preservativo y en ocasiones, convierten el pedido responsable de su pareja para que lo usen, en una injustificada desconfianza hacia ellos, puntualmente, cuando en realidad, el preservativo también los protege a ellos de alguna presunta infección que tenga su pareja.
Las aplicaciones de citas y encuentros ocasionales desnudan, entre otras cosas, la dificultad para hablar de este tema. Como si la diversión y el placer estuvieran disociados del cuidado hacia sí mismos y hacia ese otro u otra con quien se relacionan. Ellas dicen que ellos no quieren ni mencionar el uso del preservativo y ellos replican que no lo usan porque ellas no se lo piden.
Un dato que preocupa a las áreas sanitarias es el aumento de casos de ITS que se viene detectando en personas mayores de 50 años. El problema no es nuevo y es una consecuencia del no uso de preservativo. En el caso de las mujeres, explican profesionales, algunas relajan el cuidado dado que ya no menstrúan y por ende, no corren el riesgo de quedar embarazadas; y en el caso de los hombres, actúan en base a una idea ficticia de que “a su edad ya nada puede pasarles”.
- Usarlo desde el principio hasta el final de la relación sexual y también para el sexo anal y oral. - Antes de ponérselo, mirar siempre la fecha de vencimiento.
- No usarlo si al abrirlo se nota que está quebradizo, pegajoso o visiblemente dañado.
- Sacarlo del envoltorio con cuidado, evitando el uso de dientes o instrumentos cortantes, como cuchillos o tijeras.
- No utilizar dos juntos, ya que la fricción puede dañar el látex y hacer que ambos se rompan. - Tener presente que no es reutilizable y reciclable.
- En caso de utilizar lubricantes, asegurarse de que sean en base a agua para no dañar el látex.
- Guardarlos en un lugar seco y fresco porque el calor o la humedad excesivos pueden afectar al material. Por esto, no se recomienda almacenarlos por un largo período de tiempo en la cartera o los bolsillos.
- No es necesario incluir espermicidas porque el uso correcto del preservativo es efectivo por sí mismo como anticonceptivo.
-Usar el talle adecuado: si se siente demasiado apretado o no llega a la base del pene, probablemente no sea el talle adecuado.
-Encontrar el preservativo que mejor se adapte a la pareja, dado que existen muchas opciones y para todos los gustos.
-Si el preservativo se rompe durante la relación sexual, se puede llamar a la línea de salud sexual que ofrece la Dirección de Salud Sexual y Reproductiva al 0800 222 3444 donde responderán a todas las dudas.