En algunas escuelas o preescolar se está comenzando a implementar un juego de roles para evitar los estereotipos de género
Con la entraga en vigor del código deontológico sobre la publicidad no sexista de juguetes firmado por el Ministerio de Consumo con la la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) y Autocontrol desde diciembre esa país tiene prohibida la venta de jueguetes con una imagen sexualizada o roles de género.
El nuevo código de autorregulación, que sustituye al de 2005, es un acuerdo entre el Gobierno y el sector publicitario y juguetero en virtud del cual no se producirán anuncios que utilicen de forma discriminatoria o vejatoria la imagen de las niñas en los anuncios dirigidos a menores. El objetivo es que los spots de juguetes sean más igualitarios, veraces y constructivos, aspectos fundamentales para la protección y desarrollo de la infancia.
El código está compuesto por 64 normas deontológicas que deberán respetarse en el desarrollo, ejecución y difusión de las campañas y mensajes publicitarios dirigidos a menores de 15 años, con especial atención a la franja de 0 a 7 años por su mayor vulnerabilidad.
Entre sus novedades, destacan las medidas destinadas a promover y fomentar una imagen plural, igualitaria y libre de estereotipos de los menores. Por ello, se prohibirá la caracterización de las niñas con connotaciones sexuales y se evitará la asociación exclusiva de juguetes que reproduzcan roles, por ejemplo, de cuidado, trabajo doméstico o belleza con ellas, y de acción, actividad física o tecnología con los niños.
Este proyecto impactará de lleno contra los anuncios de juguetes y otros productos destinados a niños. Según los diputados que votaron a favor de esta medida la misma busca evitar presentar a las niñas con una imagen sexualizada basada en un rol de género. Además de evitar el sexismo.
No deberán producir anuncios que utilicen de forma discriminatoria o vejatoria la imagen de las niñas en los anuncios dirigidos a menores. Con el fin de evitar calificar géneros con diversos juguetes y así crear inclusión en los mismos, evitando el bulliyng y “la discriminación con los menores que no desean jugar con juguetes acorde a el sexo asignado al nacer”.
Tampoco se permitirá que los juguetes tengan indicaciones expresas o tácitas sobre para qué género son, así como tampoco se podrán utilizar los colores rosas, celestes, o sus derivados en la gama de colores para indicar “niño o niña”, en cambio podrán hacer uso del lenguaje inclusivo.