En el caso de la nafta, el incremento impositivo supera los $18 por litro, mientras que el gasoil registra subas diferenciadas según el gravamen aplicado.
El Gobierno nacional aprobó vía Decreto 929/2025, publicado en el Boletín Oficial, la actualización de los impuestos al combustible líquido y al dióxido de carbono, que impactará directamente en los precios de la nafta y del gasoil a partir de este jueves.
La medida contempla la aplicación de ajustes pendientes del año pasado y de los tres primeros trimestres de 2025, que habían quedado postergados y ahora se incorporan al cálculo tributario que grava los combustibles.
En el caso de la nafta sin plomo y la virgen, el impuesto sobre los combustibles líquidos aumentará $17,291 por litro, y al impuesto al dióxido de carbono se le suman $1,059 por litro.
Para el gasoil, el ajuste es de $14,39 por litro en el impuesto sobre combustibles líquidos, $7,792 por litro en el diferencial aplicado a ciertas regiones y $1,64 por litro por el gravamen al carbono.
Estos incrementos tributarios se reflejarán en las estaciones de servicio de Córdoba y todo el país, y, según calculan economistas y operadores del sector, pueden traducirse en precios más altos en la pizarra al consumidor final, dependiendo de cada estación y marca de combustible.
El ajuste se da en el marco de una política de actualización de los tributos que estaban retrasados respecto a la inflación y los costos operativos del sector, y llega tras distintos aumentos acumulados durante 2025.