Según datos del Banco Central, el incumplimiento en el pago de créditos por parte de los hogares volvió a subir y marcó un récord histórico, impulsado principalmente por atrasos en préstamos personales y tarjetas de crédito.
La morosidad en los créditos de las familias argentinas continuó en alza durante 2025 y alcanzó niveles récord desde que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) comenzó a medir el indicador en 2010.
De acuerdo con el Informe sobre Bancos del BCRA, el porcentaje de créditos con atrasos llegó al 7,8% en octubre, reflejando doce meses consecutivos de incremento en los incumplimientos.
El crecimiento en la morosidad se concentró principalmente en dos líneas de crédito que habitualmente utilizan los hogares:
Préstamos personales, donde casi 1 de cada 10 no se pagó en tiempo y forma.
Tarjetas de crédito, con un alto nivel de atrasos en los pagos.
Otros segmentos del crédito también mostraron subas, mientras que los créditos hipotecarios mantuvieron una estabilidad relativa con niveles bajos de morosidad.
Además de las familias, la morosidad del conjunto del sistema financiero (incluyendo empresas) también mostró un aumento, lo que elevó el índice general de incumplimiento al 4,5% en noviembre.
El reporte refleja tensiones en la economía doméstica, con un deterioro sostenido en la capacidad de pago de los hogares y un escenario crediticio que suma alarmas en el sistema financiero argentino.