Lo que comenzó como un fenómeno viral en redes sociales se transformó en un servicio comercial. Espacios especializados ofrecen sesiones de "rascado corporal" con el objetivo de reducir el estrés, estimular el sistema nervioso y generar una profunda sensación de relajación.
Las tendencias vinculadas al bienestar y la relajación continúan reinventándose. Una de las propuestas más llamativas del momento consiste en pagar para que una persona rasque suavemente la espalda, el cuero cabelludo o distintas partes del cuerpo con fines exclusivamente sensoriales.
Aunque pueda parecer una práctica inusual, el denominado "rascado corporal" ya cuenta con locales especializados en distintos países y recientemente desembarcó en Argentina con un espacio exclusivo en la Ciudad de Buenos Aires.
Se trata de una experiencia orientada a estimular la piel mediante movimientos suaves realizados con uñas, plumas o pinceles. A diferencia de un masaje tradicional, el objetivo no es trabajar la musculatura sino activar los receptores sensoriales para provocar una sensación de calma y bienestar.
El primer emprendimiento argentino dedicado exclusivamente a esta actividad es Rascadxs, ubicado en el microcentro porteño, a pocos metros del Obelisco. Allí se ofrecen sesiones de 15, 30 y 40 minutos que incluyen rascado con uñas, caricias en el cabello y estímulos táctiles destinados a favorecer la relajación. Los precios actuales van desde los $20.000 hasta los $48.000, según la duración elegida.
La tendencia ya tenía antecedentes en Estados Unidos con The Scratcher Girls, uno de los estudios pioneros en este tipo de experiencias. En ese espacio, las sesiones incorporan uñas de gran longitud, plumas y pinceles para recorrer espalda, brazos, piernas y cuero cabelludo, con tarifas que rondan entre 100 y 130 dólares por hora.
Además de estos locales especializados, cada vez más masajistas y centros de estética comenzaron a incorporar técnicas de rascado suave como complemento de tratamientos descontracturantes, aprovechando el fenómeno conocido como ASMR, asociado a sensaciones placenteras generadas por determinados estímulos auditivos y táctiles.
¿Por qué genera tanto interés?
Según especialistas en bienestar, el contacto suave sobre la piel puede estimular terminaciones nerviosas que favorecen la liberación de endorfinas, contribuyendo a disminuir el estrés y generar una sensación inmediata de placer y relajación. También se lo vincula con una reducción del estado de alerta del sistema nervioso, lo que podría favorecer un descanso más profundo en algunas personas. Por ese motivo, muchos lo consideran una alternativa para quienes buscan relajarse, pero no disfrutan de la presión intensa de los masajes descontracturantes. Lo que hasta hace poco era una curiosidad viral en redes sociales hoy comienza a consolidarse como un nuevo servicio dentro de la industria del bienestar, sumándose a otras experiencias sensoriales que buscan responder a una demanda creciente de relajación y desconexión del ritmo cotidiano.