La construcción del Campus Papa Francisco abarca 6.500 metros cubiertos, con una inversión provincial de $18.672.675.012,14 y un plazo de obra de 1 año.
El gobernador Martín Llaryora anunció el llamado a licitación para la construcción del Campus Papa Francisco, destinado a alojar a jóvenes con medidas privativas de la libertad. La iniciativa comprende la edificación de 5 unidades habitacionales con condiciones para albergar hasta 25 jóvenes cada una.
Este número totaliza una capacidad para 125 personas, y estará ubicado en el mismo predio donde actualmente se encuentra el Complejo Esperanza, en Bouwer.
La decisión del Gobierno de Córdoba está orientada a crear condiciones edilicias adecuadas, que permitan promover paradigmas modernos de atención integral de los jóvenes para procurar su inclusión.
El Campus Papa Francisco brindará albergue temporal y cuidado integral a adolescentes, en un entorno seguro y confortable durante el período dispuesto por la Justicia, donde el Estado cumple su rol ineludible de acompañar la posibilidad de un nuevo comienzo.
El diseño en unidades permitirá abordar la atención en grupos más reducidos de jóvenes, en línea con un nuevo paradigma de trabajo en este tipo de establecimientos.
La construcción del Campus Papa Francisco abarca 6.500 metros cubiertos, con una inversión provincial de $18.672.675.012,14 y un plazo de obra de 1 año.
En cuanto a las características edilicias, el establecimiento constará de instalaciones modernas y equipadas, con espacios verdes, áreas de convivencia, sectores deportivos, salas de residencia, salud y apoyo administrativo.
Contará además con sectores específicos para el desarrollo de actividades socioeducativas, destinados a facilitar la formación y la capacitación en oficios, el fomento de la cultura del trabajo y la generación de vínculos sociales y de contención.
El complejo edilicio estará acompañado de las medidas de control y seguridad necesarias para garantizar su adecuado funcionamiento.
El proyecto está bajo la órbita de los ministerios de Desarrollo Humano y de Infraestructura y Servicios Públicos.
El nombre del establecimiento recupera la impronta del Papa Francisco, cuya mirada se orientó a la reinserción social de aquellos que cometieron un delito, especialmente de los jóvenes, marcando así un rumbo para abordar estas problemáticas.