Genera mucha preocupación la situación del sector
Argentina padece una grave sequía que ya afectó 140 millones de hectáreas y ha provocado pérdidas de por lo menos 2.500 millones de dólares para el sector agropecuario, lo que obligó al Gobierno a poner en marcha un programa de emergencia para apoyar a los productores.
Los problemas climáticos acentúan la crisis que arrastra nuestro país, ya que el campo es el sector más estratégico de la economía y los dólares de la exportación de alimentos son fundamentales para el plan de recuperación del Gobierno, encabezado por el presidente Alberto Fernández.
La Bolsa de Comercio de Rosario y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires realizaron en la última semana una estimación de producción de trigo que dieron cuenta sobre las pérdidas económicas que podría sufrir el sector en la actual campaña a causa de la sequía, que según distintas proyecciones podrían ir desde los US$2.500 millones hasta los US$ 4.000 millones respecto a lo obtenido en el ciclo anterior.
La Secretaría de Agricultura, que no modificó aún su cálculo de 16 millones de toneladas de trigo para la presente campaña, sí actualizó la superficie afectada por la sequía, como paso previo de lo que sería el ajuste que podría darse en lo que respecta a la previsión para la cosecha.
A partir de un informe de la Mesa Nacional de Monitoreo de Sequías, integrada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca junto a otros organismos gubernamentales, se estimó que la sequía ya afecta a 163.612.154 hectáreas, de las cuales 3,45 millones de hectáreas de trigo están en riesgo sobre un total de 6 millones de hectáreas implantadas.