La enfermedad se origina en los perros, la transmisión a los humanos se produce cuando un flebótomo se alimenta de la sangre de un animal infectado por el parásito y luego pica a una persona.
La leishmaniasis visceral es una enfermedad causada por el parásito Leishmania Infantum, que se transmite a través de la picadura de insectos voladores llamados flebótomos. Puede generar cuadros graves en las personas, especialmente en niños y niñas, y también afecta a los animales.
La enfermedad se origina en los perros, la transmisión a los humanos se produce cuando un flebótomo se alimenta de la sangre de un animal infectado por el parásito y luego pica a una persona. Sin embargo, no se transmite de persona a persona ni por el contacto directo con los animales.
La leishmaniasis visceral puede presentar fiebre prolongada, aumento del tamaño del abdomen, pérdida de apetito y peso, tos seca, diarrea, vómitos, anemia e ictericia (coloración amarilla de piel y/o mucosas).
En perros, la infección ocurre principalmente por la picadura de un flebótomo infectado. En el animal, no tiene cura y, aunque no presente síntomas, puede transmitir el microorganismo durante toda su vida. Por ello, es fundamental, realizar los controles veterinarios de manera frecuente.
Los principales síntomas en perros son: decaimiento, pérdida de apetito y de pelo, crecimiento exagerado de las uñas, descamación (principalmente en los ojos y el hocico), hemorragia nasal y úlceras en la piel.
•Reducir el desarrollo de flebótomos: este insecto habita en lugares húmedos y oscuros cubiertos de vegetación, por lo tanto, es necesario evitar acumular hojas, heces de animales, basura u otros residuos cerca de la casa, así como también mantener el patio ordenado y desmalezado.
•Cuidar la salud de los perros: impedir que circulen solos en la calle; esterilizarlos cuando no se planifique que tengan cría; colocarles collares repelentes de insectos y consultar al veterinario periódicamente.
•Evitar las picaduras: se trata de las mismas medidas que se aplican para evitar la picadura de mosquitos, es decir, utilizar repelentes y ropa protectora (remeras y pantalones largos); colocar telas mosquiteras en puertas y ventanas y cubrir los cochecitos y cunas con tules.