Tras el plenario de comisiones, este jueves 28 desde las 10 reanudan el debate
Tras el plenario de comisiones dela Camara de Diputados llevado a cabo el pasado jueves y el cuarto intermedio dictaminado para los próximos días, se espera que la semana entrante sea finalmente clave para la Ley de Humedales. La cita, ya tiene fecha y hora: el próximo jueves 29 de septiembre, a partir de las 10. Allí deberán terminar de ajustar el texto, integrar aportes de los diferentes bloques y cerrar el dictamen ese mismo jueves unificando posiciones para intentar lograr la otra semana la media sanción en el recinto.
Pese a ser imprescindibles para la vida, se estima que en los últimos 50 años ha desaparecido el 35% de los humedales del planeta.
Los incendios se están volviendo una postal cada vez más recurrente en nuestro país. Entre 2020 y 2021 se quemaron más de 700.000 hectáreas de humedales en el Delta del Paraná. En 2022, hasta el 21 de agosto se quemaron 140.625 hectáreas, lo que equivale a 7 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires. Cada año que pasa el fuego arrasa con más territorio argentino, provocando daños irreversibles.
A su vez, la propagación de los incendios se ve favorecida por un caldo cultivo generado por el cambio climático: el aumento en intensidad y frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos como sequías, vientos fuertes o olas de calor. A esta situación se le suma, en el caso del Delta, una bajante extraordinaria del río Paraná. En este sentido, la pérdida de humedales, siendo este ecosistema fundamental para mitigar el cambio climático, exacerba aún más esta problemática.
La ley busca establecer los pisos mínimos de protección ambiental para la preservación, restauración y uso racional y sostenible de los humedales en todo el territorio argentino. Dos de los puntos más importantes son: el ordenamiento ambiental del territorio y la generación de un inventario nacional de humedales. Tanto el inventario como el ordenamiento se hacen en simultáneo una vez aprobada la ley y son complementarios. El primero tiene como objetivo saber con precisión cuántos humedales hay en nuestro país, la ubicación y sus características. Tener clara la composición de los humedales es fundamental para planificar su uso sostenible.
El ordenamiento territorial es el estudio de estas zonas teniendo en cuenta variables físicas, ecológicas y sociales con el fin de establecer un conjunto de normativas que permitan regular las actividades a desarrollarse en ese territorio, y así protegerlo. Este ordenamiento del territorio busca, como lo hace la ley de bosques, poder clasificarlos según su importancia y así diseñar un uso adecuado para cada situación específica. A pesar de que muchas veces el tratamiento mediatico y politico de la ley se plantea en términos dicotómicos, oponiendo la protección ambiental a las actividades productivas que se desarrollan en los humedales, un ordenamiento territorial plantea por el contrario establecer de qué modo pueden llevarse adelante dichas actividades de forma sostenible.