La industria del juguete alertó que el producto contiene niveles de benceno superiores a los permitidos y pidió su retiro inmediato de la venta en todo el país.
A pocos días del Día de las Infancias, la preocupación creció en Argentina por la comercialización del Squeezy Dumpling, también conocido como Squishy Dumpling o Lazy Dumpling, un juguete sensorial de silicona con forma de gyoza que se volvió viral en redes sociales.
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) presentó una denuncia formal ante la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial para solicitar su retiro del mercado nacional, luego de que informes internacionales detectaran que el producto contiene 20 miligramos de benceno por kilogramo, cuando la legislación permite un máximo de 5 mg/kg.
El principal motivo de la alerta es la presencia de benceno, una sustancia clasificada como cancerígena para las personas. Según explicaron desde la CAIJ y la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, el compuesto puede ingresar al organismo por contacto con la piel o por inhalación, incluso sin que el niño se lleve el juguete a la boca.
La denuncia se basa en alertas emitidas por el sistema europeo Safety Gate y por la Office for Product Safety and Standards (OPSS) del Reino Unido, organismos que ya habían dispuesto el retiro del mismo producto en ese país.
Otras irregularidades detectadas
Además del riesgo químico, la Cámara señaló que el juguete incumple requisitos obligatorios para su comercialización en Argentina.
Entre las principales faltas se encuentran:
No posee el Marcado de Conformidad exigido por la normativa.
No identifica al importador responsable.
Carece de advertencias de seguridad en castellano.
Se vende tanto en plataformas digitales como en comercios físicos de distintas provincias.
Qué recomienda la industria del juguete
El presidente de la CAIJ, Matías Furió, pidió a las familias prestar especial atención al momento de comprar juguetes, especialmente de cara al Día de las Infancias.
Indicó que un juguete seguro debe contar con tres elementos fundamentales: los datos del importador (nombre, razón social y CUIT), las advertencias en español y el Marcado de Conformidad con el código QR oficial. Si falta alguno de esos requisitos, recomendó no adquirir el producto.
El Gobierno ya inició actuaciones
Tras recibir la denuncia, la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial confirmó que ya trabaja en el procedimiento para retirar el producto del mercado y notificó a las autoridades provinciales para reforzar los controles y la fiscalización.
El objetivo, indicaron desde el organismo, es proteger la salud de los consumidores, especialmente la de niños y niñas, ante un producto que representa un "grave riesgo químico".