La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto conocido como “Ley Hojarasca”, una iniciativa impulsada por el Gobierno nacional que propone derogar unas 60 normas consideradas antiguas, obsoletas o sin aplicación práctica en la actualidad.
El nombre del proyecto hace referencia a la idea de “limpiar” el sistema legal argentino de leyes que, según el oficialismo, quedaron acumuladas con el paso del tiempo y ya no tienen utilidad concreta. La propuesta forma parte del proceso de desregulación y reforma del Estado promovido por la gestión de Javier Milei y el ministro Federico Sturzenegger.
Entre las normas que podrían eliminarse aparecen leyes vinculadas a temas muy antiguos o que ya fueron reemplazados por otras regulaciones, como disposiciones sobre palomas mensajeras, emisiones de televisión en color, registros de mochileros y diferentes normativas del siglo pasado.
Desde el oficialismo sostienen que existe una “inflación legislativa” y que el exceso de leyes genera burocracia, trabas administrativas y superposición de normas. Por eso, aseguran que el objetivo es simplificar el funcionamiento del Estado y modernizar el sistema jurídico argentino.
Sin embargo, el proyecto también despertó cuestionamientos de distintos bloques opositores, que advirtieron sobre la posible eliminación de leyes vinculadas a áreas sensibles. Uno de los puntos más debatidos fue la intención de derogar la norma que declara de interés nacional la investigación y producción pública de medicamentos y vacunas.
Durante el debate legislativo, la iniciativa recibió modificaciones y algunas leyes finalmente fueron excluidas del listado original tras negociaciones parlamentarias. El proyecto fue aprobado en Diputados con 138 votos afirmativos, 96 negativos y 9 abstenciones, y ahora deberá ser tratado por el Senado.