En total fueron cinco machos y tres hembras. Se trata de la parición N°11 del criadero propio de la fuerza, los cuales cuentan con 48 días de vida.
La familia K-9 de la Fuerza Policial Antinarcotráfico sigue creciendo, esta vez con el nacimiento de una nueva camada de ovejeros alemanes líneas de trabajo. En total fueron cinco machos y tres hembras. Se trata de la parición N°11 del criadero propio de la fuerza, los cuales cuentan con 48 días de vida.
Todos los cachorros poseen certificado de origen y representan una nueva generación destinada al trabajo operativo y al fortalecimiento de las distintas unidades.
Los cachorros son hijos de los perros Efra y Quino, detectores de narcóticos de la FPA y de explosivos de la Policía de Córdoba, respectivamente. Esta combinación genética permite potenciar aptitudes naturales y mantener los más altos estándares de la raza para tareas vinculadas al narcomenudeo.
Sobre la mezcla de los padres, el Oficial Principal Jorge Pereyra, Jefe de la División K-9, destacó: “Es muy importante que diversifiquemos la genética de nuestros perros, por eso en esta ocasión los cachorros son crías de una agente de la FPA y uno de la División Explosivos de la Policía de Córdoba. De esta manera, garantizamos la calidad cinotécnica de nuestros canes a partir de la incorporación de genes externos a nuestro criadero”.
Los canes cuentan con una mezcla genética sumamente apta para el desempeño en tareas detección de sustancias ilícitas y armas de fuego.
Los perros, en su mayoría de pelaje negro, continúan bajo control veterinario permanente, completando su plan de inmunización y atravesando sus primeras etapas de desarrollo, socialización y adaptación al entorno, para luego iniciar el proceso de adiestramiento bajo los protocolos establecidos en las Normas ISO.
El objetivo de la crianza y formación temprana es formar futuros canes detectores certificados por la Federación Cinológica Argentina. El método de criar y entrenar a los agentes caninos de la FPA se basa en la disciplina y vocación, volcada al servicio de la seguridad de todos los cordobeses.
En ese sentido, vale recordar que el criadero de la FPA es reconocido por la Federación Cinológica Argentina y certificado en bienestar animal, donde la enseñanza se basa en la estimulación temprana y positiva, sin poner en riesgo la salud física ni mental de los cachorros.
Con los nuevos ejemplares incorporados, la FPA cuenta con un total de 35 agentes caninos de distintas edades.