LA EXPLICACIÓN
Carlos Miguel Valdés González, doctor del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que Turquía se encuentra en una zona compleja que es propicia para los sismos, pues prácticamente el país se encuentra rodeado por tres placas.
En una entrevista por CNN Español Valdes afirmó que "En la parte norte, (Turquía) tiene a la placa euroasiática, en la parte sur a la placa africana y en la parte sureste a la placa arábiga".
Para tener esto más claro, recordemos cómo se desarrollan los sismos. Según el académico de la UNAM, la parte más externa de la Tierra es en la que vivimos, a la cual se le conoce como corteza y que nos podemos imaginar como un rompecabezas esférico. Las piezas de dicho rompecabezas son las placas y se mueven en diferentes direcciones empujadas por el calor interno del planeta. Al punto en el que las placas hacen contacto unas con otras se le conoce como falla.
Hay varios factores que nos ayudan a comprender por qué este terremoto, que ha ocasionado al menos 125 réplicas de magnitud 4 o mayor, ha sido tan fuerte y devastador.
El tipo de falla
La Red Sismológica Nacional (RSN) de Costa Rica señala que hay principalmente tres tipos de fallas que generan sismos: las normales, las de desplazamiento lateral y las inversas.*
En el caso del reciente terremoto en Turquía, se trata de una falla de desplazamiento lateral, señaló Valdés, y agregó que una muy conocida de este tipo es la falla de San Andrés, "que separa a dos grandes placas: la placa del Pacífico y la placa norteamericana". Del lado de una de estas fallas se encuentra la ciudad de San Francisco y del otro está Los Ángeles; mientras que la primera se mueve al este, la segunda lo hace al oeste, por lo que ambas ciudades se acercan cada vez más de forma lateral y podría haber un gran sismo por la energía acumulada en la falla de San Andrés.