La propuesta, presentada en la Fiesta Nacional del Helado, sorprende por su perfil sensorial inspirado en la planta, pero sin efectos psicoactivos.
Una heladería de Rosario decidió romper con los sabores tradicionales y lanzó una propuesta experimental que no pasó desapercibida: un helado con gusto a cannabis. La iniciativa fue presentada en el marco de la Fiesta Nacional del Helado Artesanal y rápidamente generó curiosidad entre el público.
El desarrollo se basa en el uso de terpenos, compuestos aromáticos presentes en distintas plantas —incluida la de cannabis— que permiten recrear su sabor y aroma característicos sin incorporar sustancias psicoactivas. De esta manera, el producto puede ser consumido por cualquier persona sin generar efectos vinculados al consumo de marihuana.
Desde la firma elaboradora explicaron que la idea surgió como parte de una búsqueda constante de innovación dentro de la oferta gastronómica. El objetivo fue crear un sabor disruptivo que se destaque dentro de una amplia variedad de opciones pensadas para distintos públicos.
El proceso de elaboración demandó varias semanas de pruebas hasta lograr un equilibrio que replicara la experiencia sensorial del cannabis. Para ello, se trabajó sobre una base tradicional de helado a la que se le incorporaron los terpenos en proporciones precisas, junto con otros elementos que aportan textura y complejidad al producto final.
Según detallaron desde la empresa, el resultado logra una identidad marcada, reconocible especialmente para quienes conocen el aroma de la planta, aunque sin alterar las condiciones de seguridad alimentaria ni generar efectos secundarios.
La propuesta tuvo una buena recepción durante el evento, donde se destacó como uno de los sabores más llamativos dentro de la oferta. En ese contexto, el helado con perfil cannábico se posicionó como una muestra de cómo la innovación también alcanza a productos tradicionales como el helado artesanal.
De esta manera, la iniciativa no solo suma una nueva experiencia gastronómica, sino que también abre el juego a nuevas tendencias en la industria, donde la creatividad y la experimentación comienzan a ocupar un lugar cada vez más relevante.