07.07

VILLA NUEVA - CBA

Villa Allende implementó una inédita medida: portones para cerrar calles por la noche

Mientras el municipio defiende la medida como una herramienta para reforzar la seguridad, un grupo de vecinos sostiene que no solucionará el problema de la inseguridad y cuestiona su impacto en la circulación.

El sistema de cierre nocturno de calles que comenzó a implementarse en Villa Allende continúa generando opiniones divididas. Mientras el municipio sostiene que la iniciativa busca reforzar la seguridad y reducir las vías de escape utilizadas por delincuentes, un sector de los vecinos asegura que la medida no resolverá el problema de fondo y reclama un plan integral.

La prueba piloto empezó esta semana y comprende 13 accesos ubicados en los barrios Lomas Sur y Pan de Azúcar. Los portones permanecerán cerrados todos los días entre las 22 y las 6, aunque las avenidas principales seguirán habilitadas para la circulación.

El operativo estará a cargo de personal de Seguridad Ciudadana, mientras que los Bomberos Voluntarios contarán con llaves para intervenir ante eventuales emergencias. Si los resultados son considerados positivos durante los próximos seis meses, el municipio analiza extender el sistema a otros sectores de la ciudad.

Desde la Municipalidad explicaron que el objetivo es dificultar las rutas de escape utilizadas en distintos hechos delictivos y remarcaron que la iniciativa se complementa con cámaras de videovigilancia, lectoras de patentes y mayor presencia de patrullas durante la noche. Según el secretario de Gobierno, Felipe Crespo, el cierre alcanza únicamente a calles secundarias y no implica convertir los barrios en espacios cerrados.

Sin embargo, la implementación volvió a despertar el rechazo de un grupo de vecinos autoconvocados, que desde hace más de un año cuestiona el proyecto. Entre los principales planteos sostienen que los portones no representan una solución efectiva frente a la inseguridad, critican la falta de planificación y consideran que la ciudad necesita políticas más amplias para combatir el delito.

Uno de los referentes del grupo, Hugo Yague, calificó la puesta en marcha del sistema como una "puesta en escena" y reiteró que el cerramiento de calles no atacará las causas del problema. Los vecinos también expresaron preocupación por las posibles complicaciones que la medida podría generar en la vida cotidiana y reiteraron su rechazo a que el modelo se extienda a otros barrios.

Los portones instalados son de chapa reforzada, cuentan con una altura aproximada de tres metros, disponen de un paso peatonal accesible e iluminación alimentada con energía solar. Además, los pilares identifican a cada sector con el nombre del barrio y la inscripción "Zona Segura". La experiencia es seguida de cerca por otros municipios, que observan su funcionamiento como una posible alternativa para aplicar en sus jurisdicciones.

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