Especialistas, familias y autoridades analizan medidas para retrasar el acceso a celulares y reducir la exposición digital en la infancia ante sus posibles efectos.
En Córdoba comenzó a tomar forma un debate creciente en torno al uso de celulares y dispositivos electrónicos en la infancia, con el objetivo de reducir la exposición temprana y promover hábitos más saludables.
La discusión se da en el marco de una mesa multisectorial que reúne a autoridades educativas, legisladores, especialistas en salud, docentes y organizaciones civiles. El espacio ya tuvo su primer encuentro y coincidió en un diagnóstico central: el uso excesivo de pantallas en niños se convirtió en una problemática que requiere respuestas urgentes y coordinadas.
Uno de los puntos clave del debate es la edad de acceso a los teléfonos móviles. Según datos expuestos en ese ámbito, en Argentina muchos chicos reciben su primer celular alrededor de los ocho años, lo que encendió alertas entre especialistas y familias.
En ese contexto, surgieron iniciativas impulsadas por padres y madres que buscan postergar ese momento. Una de ellas propone acuerdos comunitarios para retrasar el uso de smartphones hasta edades más avanzadas, entre los 14 y 16 años, sin plantear una prohibición total sino un uso más responsable y acorde al desarrollo de cada niño.
Además, la propuesta incluye herramientas como compromisos colectivos dentro de escuelas y comunidades educativas, con el objetivo de aliviar la presión social que muchas familias sienten cuando sus hijos no tienen dispositivos como sus pares.
En paralelo, el tema también comenzó a discutirse en el ámbito legislativo, donde se analizan posibles medidas que vayan más allá del sistema educativo. Entre ellas, se evalúa la creación de espacios libres de pantallas en distintos ámbitos públicos y privados.
Desde el Ministerio de Educación, en tanto, remarcaron que actualmente las escuelas cuentan con regulaciones internas sobre el uso de celulares, aunque no existe un criterio unificado en toda la provincia, lo que representa uno de los desafíos a abordar.
Especialistas advierten que la exposición excesiva a pantallas puede generar múltiples consecuencias en la infancia, como problemas de atención, alteraciones del sueño, retrasos en el lenguaje, sedentarismo, ansiedad y dificultades en los vínculos sociales.
De esta manera, el debate en Córdoba se suma a una tendencia que crece a nivel nacional e internacional, donde cada vez más sectores coinciden en la necesidad de regular y repensar el vínculo de niños y niñas con la tecnología desde edades tempranas.