Desde principios de enero de 2026, los incendios en la Patagonia consumieron decenas de miles de hectáreas, poniendo en riesgo parques nacionales, comunidades rurales y obligando al Ejecutivo a declarar zona de desastre ante la incesante propagación de focos activos
Chubut y otras provincias patagónicas enfrentan incendios forestales de gran magnitud desde los primeros días de enero de 2026, afectando extensas zonas de bosque nativo, parques nacionales y áreas rurales en Chubut, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz, entre otras jurisdicciones.
Superficie afectada: cifras oficiales y estimaciones
Hasta principios de febrero de 2026, los incendios han consumido más de 50.000 hectáreas solo en la provincia de Chubut tras más de 50 días de fuego activo, según informes de medios nacionales.
Coberturas periodísticas especializadas estiman que la superficie total quemada en la región patagónica podría ascender a más de 230.000 hectáreas cuando se considera la suma de distintos focos en varias provincias afectadas desde enero.
Los fuegos han impactado especialmente el Parque Nacional Los Alerces y zonas boscosas cercanas a Esquel, Cholila y Epuyén, generando alerta comunitaria ante la posible aproximación de las llamas a zonas pobladas.
Operativos y respuesta actual
Brigadistas, bomberos y equipos especializados trabajan en un despliegue de más de 500 efectivos para contener las llamas, con apoyo de aeronaves, helicópteros y apoyo logístico desde provincias vecinas.
Las condiciones climáticas adversas —altas temperaturas, sequía prolongada y fuertes vientos— han dificultado las tareas de combate, reactivando focos en zonas que se consideraban controladas.
Crisis y tensiones políticas por recursos y medidas
Medidas estatales y pedido de emergencia
Frente a la magnitud de la catástrofe, el Gobierno nacional dictó el estado de emergencia ígnea para varias provincias (Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa) y las declaró zonas de desastre, tras presiones de gobernadores regionales. La medida busca habilitar recursos adicionales para la prevención, supresión y mitigación de los incendios.
Críticas y debate público
Analistas y sectores críticos han señalado que los recortes presupuestarios en servicio de manejo del fuego y falta de equipamiento —vinculados a austeridad fiscal del gobierno nacional— han debilitado la capacidad de respuesta ante la crisis.
La situación también ha generado debates públicos y desinformación, con aparición de teorías conspirativas y acusaciones infundadas sobre causas de los incendios, lo cual ha sido señalado por medios como un fenómeno paralelo a la emergencia ambiental.
Impacto social y ambiental
Comunidades locales han reportado evacuaciones, pérdida de viviendas y amenazas constantes hacia localidades turísticas y rurales.
Ambientalistas y autoridades alertan sobre los efectos del cambio climático, la sequía extrema y la falta de infraestructura de prevención, llamando a políticas más amplias para enfrentar estaciones de riesgo elevado.