Desde el sector panadero alertan que los recientes aumentos en las tarifas energéticas sumarán presión sobre una actividad que ya enfrenta importantes incrementos en materias primas e insumos. En este contexto, remarcan la necesidad de proteger el poder adquisitivo de los sectores más vulnerables y avanzar en medidas que favorezcan la producción.
Mojica explicó que el valor de los productos panificados está determinado por dos componentes principales: el costo de las materias primas y el costo de producción, dentro del cual la energía ocupa un lugar relevante para el funcionamiento de las panaderías.
“No solamente puede impactar, sino que va a impactar”, afirmó al referirse al incremento del gas, al tiempo que recordó que el sector ya viene afrontando una fuerte escalada de costos en distintos insumos esenciales.
En ese sentido, señaló que durante los últimos meses se registraron importantes aumentos en materias primas utilizadas por la actividad. Como ejemplo, mencionó subas cercanas al 70% en la harina y aumentos mucho mayores en otros insumos, como la margarina, que en algunos casos llegaron a multiplicar varias veces su valor.
A pesar de este escenario, destacó el esfuerzo que realizan las panaderías para sostener precios accesibles. “Estamos haciendo un gran esfuerzo para poder mantener los valores y evitar trasladar completamente los incrementos de costos al consumidor”, sostuvo.
El ex titular de CAPAVIM consideró que cualquier esquema de actualización tarifaria debe contemplar especialmente la situación de los sectores más vulnerables. En ese marco, planteó que quienes cuentan con mayor capacidad económica podrían afrontar tarifas plenas, pero advirtió que no se debe dejar desprotegidos a trabajadores, jubilados y familias de menores ingresos.
“Los que menos tienen no pueden pagar los platos rotos de decisiones políticas acumuladas durante décadas”, expresó.
Por otra parte, Mojica también se refirió a la carga impositiva que enfrenta el sector productivo y sostuvo que es necesario avanzar en una reducción de impuestos para fomentar el crecimiento económico y la producción.
“Una cosa es la rentabilidad de una empresa y otra muy distinta es la presión impositiva. La producción debe crecer con menos impuestos para generar más actividad y más empleo”, afirmó.
Finalmente, remarcó que el desafío pasa por impulsar el crecimiento de la producción como herramienta para fortalecer la economía, contener la inflación y evitar que los aumentos de costos recaigan exclusivamente sobre los consumidores.