El Centro de Gestión Ambiental de Villa María logró incrementar en las últimas semanas el porcentaje de recupero de residuos reciclables, alcanzando actualmente un 25% del total de los desechos que ingresan diariamente al predio.
Desde el área de ambiente del municipio señalaron que el crecimiento está vinculado principalmente a una mayor conciencia ambiental por parte de los vecinos y al aumento en la utilización de los puntos de reciclaje distribuidos en distintos sectores de la ciudad. Actualmente existen 20 campanas para residuos secos ubicadas en espacios públicos y barrios de Villa María, donde se pueden depositar cartón, vidrio, plástico y otros materiales reciclables.
Según explicaron, el incremento en la cantidad de residuos secos obligó incluso a reforzar la frecuencia de recolección y limpieza de estos puntos, que ahora se realiza diariamente debido al alto nivel de utilización.
El funcionario municipal destacó además que diariamente ingresan alrededor de 200 toneladas de residuos al Centro de Gestión Ambiental, entre basura domiciliaria, escombros, restos de poda y materiales provenientes de bolquetes y tareas de limpieza urbana. Todo el material es pesado y registrado para llevar un control estadístico del funcionamiento del predio.
Otro de los avances señalados tiene que ver con el reciclado de escombros y tierra, materiales que actualmente son reutilizados para mejorar caminos internos y consolidar calles dentro del propio centro ambiental, especialmente en sectores que presentan dificultades de acceso durante días de lluvia.
En paralelo, remarcaron el crecimiento del programa de reciclaje escolar, donde ya participan 26 escuelas de Villa María recolectando tapitas y bolsas plásticas para la fabricación de madera plástica. A partir de ese material reciclado se producen listones y bancos que luego son utilizados en espacios públicos e instituciones.
Desde el área de Ambiente también informaron que se incorporarán nuevos puntos de recepción para residuos electrónicos, que requieren un tratamiento diferenciado. Actualmente ya funciona un contenedor específico y se sumarán otros dos en diferentes sectores de la ciudad.
Por su parte, la presidenta de la Cooperativa 7 de Febrero Marcela Durán explicó que el traslado de las tareas al Centro de Gestión Ambiental permitió concentrar toda la operación en un mismo lugar y mejorar el trabajo conjunto entre recicladores y municipio.
La cooperativa se encarga de clasificar residuos sólidos urbanos recuperados en la ciudad, separando materiales como cartón, papel, metales, vidrio, textiles y plásticos. En el caso del plástico reciclado, se utiliza para fabricar listones de madera plástica a partir de tapitas y bolsas recolectadas en escuelas y campañas ambientales.
Además, detalló que el cartón y el papel recuperados en Villa María son reutilizados dentro de la región para reducir el impacto ambiental vinculado al transporte y disminuir la huella de carbono.
Finalmente, desde la cooperativa remarcaron la importancia de que los vecinos continúen separando residuos en origen y utilizando tanto el sistema de recolección diferenciada como las campanas distribuidas en la ciudad, al considerar que el crecimiento del reciclaje depende principalmente del compromiso comunitario.