El jefe de Gabinete adelantó que la señal estatal dejará de llamarse “TV Pública” en medio de una reestructuración de los medios públicos que incluye recortes y reducción de personal.
El Gobierno nacional anunció cambios profundos en la estructura de la Televisión Pública, entre ellos la decisión de modificar el nombre de la señal estatal, que dejará de llamarse “TV Pública” como parte de un proceso de reconfiguración de los medios públicos.
La confirmación fue realizada por el jefe de Gabinete de ministros, Manuel Adorni, quien explicó que aunque la ley vigente impide la privatización de la cadena, el Ejecutivo busca avanzar con una reducción significativa de su estructura, ajustes presupuestarios y un replanteo de su identidad institucional.
La medida forma parte de un plan más amplio de reformas y ajustes en medios estatales, en el marco de la política económica y de reorganización del Estado impulsada por la gestión actual. Dentro de ese plan, además del cambio de nombre, se proyecta una reducción de la plantilla de personal, incluyendo retiros voluntarios y ajustes en la producción propia para disminuir costos operativos.
Desde la administración nacional indicaron que el objetivo del cambio de denominación y de estas medidas es marcar “un nuevo rumbo” para la señal, desvinculándola de las connotaciones ideológicas que según el Ejecutivo habría tenido su nombre anterior. A la vez, se busca orientar la TV estatal hacia una estructura de menor costo que refleje las prioridades del Gobierno.
La posibilidad de un cierre definitivo de la señal también fue mencionada en declaraciones oficiales como una alternativa posible a futuro, aunque por ahora no es la opción principal ni está prevista en el corto plazo.
La discusión sobre el rol de la televisión pública se da en un contexto en el que el Ejecutivo ha extendido la intervención estatal sobre Radio y Televisión Argentina (RTA), que incluye tanto a la TV Pública como a Radio Nacional, y realizado ajustes en otras áreas de medios públicos en los últimos meses, mientras sectores sindicales y gremios del sector han manifestado su preocupación por el impacto de las reformas.