23.10

VILLA NUEVA - CBA



Un argentino fue premiado en Harvard por crear un dispositivo con IA para personas ciegas

Martín Ezequiel Pulitano encabezó el proyecto FEEL, una innovación de bajo costo que combina inteligencia artificial y tacto para guiar a personas con discapacidad visual, obteniendo tres galardones en el certamen internacional.

El talento tecnológico argentino volvió a posicionarse en el escenario internacional luego de que Martín Ezequiel Pulitano, un estudiante de 20 años de Ingeniería Informática en la Universidad del CEMA (UCEMA), obtuviera el primer premio en HackHarvard 2026, una de las competencias universitarias de innovación más exigentes del mundo desarrollada en Estados Unidos.

Junto a su equipo, el joven desarrolló FEEL, un dispositivo que combina inteligencia artificial, visión por computadora y percepción háptica con el objetivo de brindar mayor autonomía de movilidad a personas ciegas. El prototipo no solo se adjudicó el primer puesto general del certamen, sino que también fue distinguido en la categoría especial Hardware for Good y en otra mención temática, imponiéndose entre más de 500 participantes provenientes de 30 universidades y 10 países.

A diferencia de otras soluciones complejas o inaccesibles del mercado, el proyecto fue construido en solo 36 horas continuas de trabajo y con un presupuesto de tan solo 70 dólares, utilizando impresiones 3D y componentes adquiridos en las cercanías del campus universitario.

El funcionamiento de FEEL aprovecha el sentido del tacto: la persona mantiene contacto con la superficie del dispositivo y percibe señales físicas que le permiten interpretar la presencia de obstáculos adelante y a los lados, armando un mapa mental de su entorno. Asimismo, integra un agente de inteligencia artificial que se conecta a la cámara del teléfono móvil para reconocer rutas frecuentes, estimar tiempos de caminata, prevenir peligros inmediatos y, a futuro, identificar rostros de personas conocidas.

La victoria de Pulitano cobra un valor particular dado que fue su primera incursión práctica en el desarrollo de hardware. Tras ingresar inicialmente en lista de espera y superar complicaciones técnicas durante la competencia, como la quema de componentes e imprevistos de conexión que debió resolver improvisando frente al propio jurado, la propuesta logró destacarse por su impacto social y viabilidad real.

Tras su paso consagratorio por la Universidad de Harvard, el estudiante continuará su recorrido de formación en San Francisco, donde participará en nuevos encuentros enfocados en robótica y tecnología orientada a la inclusión.

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